Me encanta escribir. Lo hago desde que era pequeña. Por entonces, en otros idiomas y, desde hace unos años ya, en español.
“El Príncipe de Qatar”, mi segundo libro publicado, surgió de un bonito sueño. A él, le siguió: “Como el viento”, que se fundió con él hasta convertirse en uno solo. Esta es la razón por la que ha llegado a superar las 680 páginas.
Tal y como relata la protagonista de esta historia, he de admitir que, cuando empecé a escribirlo, yo también desconocía muchas cosas sobre Qatar y, aunque también tuve que hacer mi parte de investigación para aportar parte de realidad a su historia, como hago con todos mis libros, también es cierto que contiene su parte de ficción.
Algunas de las personas que lo han leído, me han hecho llegar sus impresiones y comentan que la intriga que sintieron, les hizo leer y leer, ansiosos por saber qué iba a suceder a continuación.
Cierto es que la trama se desarrolla como en una película, incluyendo romanticismo, intriga, acción y aventura. Cada uno de los personajes, bien podrían ser interpretados por actores y actrices y convertirse en un guion de éxito. Y, ciertamente, no me olvido que el primer ejemplar de mi libro anterior “Washja”, se lo dediqué a la madre de Antonio Banderas, Ana Banderas, a quien le hablé del “Príncipe de Qatar” como la historia perfecta para ser interpretada por él y me lo pidió para dárselo a su hijo. Poco después, tuve el placer de hacerle entrega de uno de estos libros. Desgraciadamente, a fecha de hoy, no he tenido la suerte de llevarlo a la gran pantalla, pero llevo en mi corazón saber que el actor con el que soñaba que lo representara, tiene un ejemplar. Igualmente me sucede con el propio Emir de Qatar. Me siento muy afortunada de saber que tiene otro ejemplar de este libro.
La portada de “El Príncipe de Qatar” es de un cuadro de mi tío, Jaak Horckmans, quien me autorizó a utilizarlo en su día. Le pareció una historia de amor profundo que deja huella en el lector. Y este cuadro fue el resultado de cómo vio esta historia en su mente.
Tengo mucha imaginación. Siempre la he tenido. Pero, escribir no se centra exclusivamente en inventar y narrar una historia. Detrás de cada obra existe una investigación y una cuidadosa selección de nombres, de personas, lugares, épocas, así como de un laborioso esquema del entramado. Sin olvidarme de la detallada descripción de cada uno de los personajes, su aspecto físico, apariencia, gustos… Detrás de cada libro, hay mucho trabajo y dispongo de mucha más información y datos.
Puede que pienses que escribir es sencillo. Hoy en día, con la Inteligencia Artificial (IA), son muchas las personas que pueden publicar un libro sin apenas esfuerzo. Yo escribo desde el corazón. Pongo todos mis sentimientos en cada palabra y en cada página. Reconozco que la IA nos ayudará en muchos ámbitos de la vida, pero espero que comprendáis que me niegue rotundamente a utilizarla para ayudarme a escribir mis creaciones literarias.
Esto es lo que escribo. Sin ayuda. Tal y como dictan mi mente, mi imaginación y mi corazón.
Solo espero que nunca se pierdan las ganas de leer… y de escribir.
Fotografía ilustrativa.