Esta semana me uniré a la celebración de la Semana Mundial de la Alergia publicando un artículo diario en mi blog y en Facebook. Es una excepción, ya que no suelo escribir cada día en redes sociales ni en mi blog, pero este tema bien se merece toda nuestra atención.

Este año 2024, el objetivo de la Semana Mundial de la Alergia es concienciar sobre las alergias alimentarias, un problema de salud que afecta a personas de todas las edades en cualquier lugar del mundo. No importa tu sexo, nacionalidad o estatus social, cualquiera puede padecerla.

Las alergias alimentarias son peligrosas y pueden ser potencialmente mortales. Pero, antes de profundizar en este tema, me gustaría compartir contigo algunas experienciaas recientes que te sorprenderán.

Hace unos días fui a desayunar a una conocida cafetería de la capital. Hice una pregunta que me pareció bastante sencilla:  pregunté si tenían pan sin gluten. La camarera me respondió con otra pregunta: “¿Tú eres de las que tienen poca o mucha alergia?”

Quedé estupefacta. Le contesté: “En esto de las alergias no hay grados. Es como estar embarazada: o lo estás o no lo estás. No hay términos medios”. Iba a explicarle que la celiaquía o la intolerancia al gluten no es lo mismo que una alergia al gluten, cuando para mi sorpresa, ella añadió: “Es que, según, si eres muy, muy alérgica, pues no sé si debería ofrecerte este pan”.

Ignorando su escaso conocimiento sobre el tema, y debido a su falta de tiempo e interés, decidí hacer preguntas directas y concisas. Finalmente, descubrí que tenían pan sin gluten y que lo mejor era calentarlo en su bolsa original en el microondas, ya que las otras opciones que me ofrecían contaminaban el pan, haciéndolo imposible de consumir para mí y para cualquier otra persona intolerante o alérgica al gluten.  

Al sugerir al dueño del establecimiento la adquisición de una tostadora de uso exclusivo para el pan sin gluten, él respondió que tendría en cuenta mi sugerencia para cuando pudieran hacer espacio en la cocina y me avisaría tan pronto como la implementaran, para mi tranquilidad.

Unos minutos más tarde, visité otro establecimiento de hostelería cercano. Pregunté si disponían de pan sin gluten y me confirmaron que sí. Al consultar si contaban con una tostadora aparte para prepararlo, me respondierob que no. Expliqué con seriedad que esto contaminaría el pan, pero me aseguraron que en su cocina no entraba gluten.

Justo en ese momento, un camarero salió de la cocina con un plato en la mano que llevaba un pan recién tostado. Le pregunté si era sin gluten y me respondió: “No, ese es con gluten”. Ahí terminó nuestra conversación.

En otra ocasión, en un restaurante de lujo, donde había especificado claramente que no podía consumir productos lácteos, la ensalada que pedí llegó con bolitas de queso feta. Al llamar la atención al camarero sobre esto, él respondió muy convencido: “No, esto no es leche, es solo queso feta”.

Por otro lado, el hijo de una conocida es alérgico al marisco: y cuando digo alérgico, me refiero a que ni siquiera puede estar en contacto con él. Debe evitar que terceras personas lo toquen después de haber manipulado marisco. Su propia madre experimentó esto de primera mano cuando, sin querer, le dio un abrazo después de haber estado preparando marisco. La reacción anafiláctica que sufrió podría haber sido mortal si no hubiera tenido acceso a un medicamento de emergencia, conocido como Epipen.

Estos son solo algunos ejemplos sencillos que muestran la falta de información y conocimiento existente sobre un tema tan vital para la vida de miles de personas, un tema que, puede poner en riesgo su vida a corto o largo plazo.

Está claro que no basta con conocer los 14 alérgenos oficialmente reconocidos por la normativa en España, que (dicho de paso) tampoco se conocen adecuadamente, sino que es fundamental diferenciar entre intolerancia y alergia alimentaria.

Experiencias como estas, suceden a diario, en diversos escenarios y ámbitos de nuestras vidas. En la mayoría de las ocasiones, hay quienes no quieren admitir su error. Otras veces, resulta complicado explicarse sin disponer del tiempo necesario.

¿Qué te han parecido estas experiencias? ¿Has vivido algo similar? Me encantaría conocer tu opinión y leer tus aportaciones. Gracias de antemano por compartirlas.