¿Sabías que muchas personas podrían ser sensibles al gluten sin saberlo? De hecho, pienso que sería beneficioso realizar pruebas de intolerancia al gluten de manera rutinaria en todas las personas, ya que los resultados podrían ser sorprendentes.

Además, existen individuos con ciertos factores de riesgo o enfermedades que tienen una mayor probabilidad o riesgo de desarrollar sensibilidad o intolerancia al gluten. Estas personas deberían someterse a hacerse la prueba, sí o sí. Entre ellas, se encuentran las siguientes:

    • Colitis microscópica.

    • Familiares de personas con intolerancia al gluten.

    • Afectados con intolerancia al gluten, 1 año tras el diagnóstico.

    • Diarrea crónica de causa desconocida.

    • Síndrome de intestino irritable.

    • Enfermedad inflamatoria intestinal.

    • Enfermedad de reflujo gastroesofágico.

    • Hepatitis C.

    • Enfermedad autoinmune de hígado.

    • Otras causas de enfermedad crónica de hígado.

    • Dermatitis herpetiformis.

    • Diabetes mellitus de tipo 1.

    • Artritis reumatoidea.

    • Síndrome de Sjögren.

    • Lupus.

    • Escleroderma.

    • Enfermedad autoinmune de tiroides.

    • Dermatomiositis.

    • Psoriasis.

    • Cualquier síndrome de causa autoinmune.

    • Fatiga crónica.

    • Asma.

    • SIDA.

    • Osteoporosis.

    • Deficiencia de hierro.

    • Baja estatura en niños/as.

    • Síndrome de Down.

    • Madres con hijos/as con defectos en el tubo neural.

    • Infertilidad en la mujer.

    • Neuropatía periférica.

    • Ataxia cerebelar.

    • Desórdenes de convulsiones.

    • Desórdenes psiquiátricos.

    • Depresión.

    • Alcoholismo.

    • Autismo.

    • ADHD/ADD.

No lo digo yo. Lo explica un reputado gastroenterólogo e internista de Estados Unidos, especializado en temas de intolerancias alimentarias, especialmente al gluten, el Dr. Kenneth Fine, del laboratorio Enterolab.

Me consta que sus pruebas y su conocimiento han ayudado (y continúan ayudando) a muchas personas a mejorar su salud general, permitiendo confirmar o descartar definitivamente una intolerancia alimentaria sin tener que someterse a pruebas invasivas. Es importante destacar que los resultados negativos de estas pruebas no necesariamente descartan la existencia de  una intolerancia a ese alimento.

No podemos olvidar a las numerosas personas con alguna de las enfermedades previamente mencionadas, quienes podrían mejorar su calidad de vida realizando esta prueba para determinar si les beneficia adoptar una dieta sin gluten.

¿Has leído mi artículo sobre las pruebas diagnósticas de intolerancia al gluten?  Te invito a hacerlo AQUÍ.