«Papá.» Probablemente no haya sido la primera palabra que pronunciaste en tu vida, pero seguramente representa a una de las personas que más quieres en este mundo.

El Día del Padre se celebra desde hace muchos años en honor a ellos, aunque la fecha varía según el país y sus costumbres. Es un día especial para reconocer su esfuerzo, sacrificio, dedicación y amor incondicional.

No es necesario un gran gesto ni un regalo costoso para demostrarle cuánto lo valoras. A veces, un abrazo, un «gracias» sincero o una visita sorpresa pueden ser más significativos que cualquier obsequio. Aprovecha este día para compartir tiempo con él o para recordarle cuánto lo quieres y cuánto agradeces que siempre haya estado ahí para ti.

Pero hoy también quiero recordar a aquellos padres que ya no están físicamente con nosotros, pero que seguimos llevando en el corazón. A ellos, les agradecemos por todo lo que nos dieron y por el amor que, aunque invisible, sigue acompañándonos cada día.

Porque sí, también ellos son recordados y honrados en esta fecha.

Así que, tanto si tienes la suerte de abrazar a tu padre como si vive en tu recuerdo, no permitas que la tristeza te invada en este día. Celebra su vida, recuerda los momentos felices que compartieron, su apoyo incondicional y su amor por ti. Agradece desde el corazón, porque, esté donde esté, seguro que le llegará.